Un fantasma en mi fotografía

No se trataba de más que un accidente sucedido cuando el sujeto retratado se movía durante las largas exposiciones que requería la fotografía primitiva. El resultado eran figuras borrosas, imprecisas…, algo que podría parecer a los ojos vírgenes de los ansiosos consumidores de fotografía, eso es, espectros. Ya en 1856, sir David Brewster dejó escrito en un tratado sobre el estereoscopio los sencillos pasos a seguir para divertirse fabricando fantasmas fotográficos, y después Walter Woodbury retomó la cuestión en sus Diversiones fotográficas, pero lo cierto es que aquella técnica, con el correr de los años, se usó con insólita frecuencia con fines poco éticos. Charlatanes y timadores vieron en la posibilidad de vender «retratos» de difuntos un lucrativo e inmoral negocio.

Uno de los más célebres fotógrafos de espíritus fue el inglés Willian Hope (1863-1833) -no confundir con el escritor de relatos de terror William Hope Hodgson- y el grupo espiritista concebido por él mismo, el Crewe Circle. Cuando al grupo de seis fotógrafos se le unió el arzobispo Thomas Colley, decidieron hacer público su trabajo, alcanzando con ello cierta popularidad. La I Guerra Mundial fue el espaldarazo que necesitaba el grupo, y fueron cientos los británicos que acudieron a ellos para intentar contactar con los soldados fallecidos o desaparecidos en el continente.

A partir de 1922, Hope se instaló en Londres como vidente profesional. Las sospechas sobre sus quehaceres y los del Crewe Circle les ocasionó diversas investigaciones, entre ellas la de la prestigiosa Society for Psychical Research, bajo la dirección de Harry Price, uno famoso investigador sobre fenómenos psíquicos y paranormales . La averiguaciones se plasmaron en un informe en el que se consideraba a Hope un simple farsante, al descubrirse que las fotografías estaban efectivamente trucadas. Curiosamente, fueron muchos los que quisieron seguir creyendo, y a Hope le salieron numerosos defensores públicos, entre los que se encontraba el famoso sir Arthur Conan Doyle, ferviente espiritista que ya se había visto envuelto, quizás sin saberlo, en algunos otros fraudes como el del llamado Hombre de Piltdown. Durante años Harry Price hubo de soportar la saña de estos creyentes:  «Arthur Conan Doyle and his friends abused me for years for exposing Hope». William Hope siguió haciendo fotografías de espectros.

Autor: William Hope (1863 – 1933). Fecha: hacia 1920.

Colección: National Media Museum Collection.

Licencia de la imagen: Uso no comercial. Para obtener una licencia de uso comercial contacta con la Science and Society Picture Library.

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