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La generosidad del Getty Museum

El J. Paul Getty Museum es un museo privado de arte que dispone de dos sedes, ambas en California: el Getty Center de Los Ángeles y el Getty Villa de Malibú. Su excepcional colección recibe anualmente a 1.300.000 visitantes, lo que le convierte en uno de los museos más visitados de los Estados Unidos.

La institución nació en 1974, cuando el magnate petrolero J. Paul Getty decidió abrir como museo un exuberante palacete situado en Pacific Palisades (cerca de Malibú) que recreaba la villa de los Papiros de Herculano, donde exhibir su colección personal. Unos años después, el grueso de la colección y las áreas de administrativas se trasladaron al Getty Center, en Brentwood, Los Ángeles, un moderno conjunto de edificios que supuso una inversión de mil millones de dólares, quedando la colección grecorromana en el Getty Villa (reformado en 2006). Actualmente atesora este museo pintura europea, grabados, escultura, manuscritos, artes decorativas y fotografía europea y americana.

Bien, hasta aquí nada de mayor interés, salvo la propia existencia de este magnífico museo, que no es poco, pero lo realmente interesante es que el museo ha puesto en marcha un proyecto para poner a disposición de cualquier ciudadano del mundo -sea particular o empresa- 4.600 imágenes de los fondos de sus colecciones, mediante el sistema de dominio público, de modo que cualquiera pueda usarlas modificarlas o publicarlas con el propósito que sea -incluyendo, ¡por supuesto!, los fines comerciales-. No se requiere ningún permiso y se ofrecen, por si fuera poco, en alta resolución con un mínimo de 10 Mb. Tan sólo se pide que se cite la atribución de la obra tomada según la fórmula: Digital image courtesy of the Getty’s Open Content Program.

Este proyecto, denominado Open Content Program, parte de «la necesidad de compartir imágenes de obras de arte sin restricciones, libremente, para que todos aquellos que crean o aprecian el arte -académicos, artísticas, amantes del arte y empresarios- tengan un mayor acceso a las imágenes para sus estudios y proyectos», esperando que los usuarios que hagan uso de ellas compartan con los demás los frutos de su trabajo. Y es que, según sus palabras, el arte les inspira y desean convertirse «en un ciudadano digital mucho más comprometido, que comparte sus colecciones, investigaciones y conocimiento de manera más abierta que nunca».

Aquí podéis consultar y descargaros el contenido abierto, que en el futuro se verá incrementado considerablemente, ya que en estos momentos se están revisando exhaustivamente las restricciones de derechos de autor para determinar que imágenes pueden compartir, fundamentándose en la norma que permite hacerlo sucedidos setenta años de la muerte del autor.

Pero aún hay algo más meritorio, pues el Getty en realidad está despreciando los miles de dólares que podría embolsarse en concepto de derechos de reproducción y por la venta de reproducciones y productos comerciales relacionados con las imágenes de las obras de su colección. Como ejemplo, recoge El Confidencial, el Museo del Prado obtuvo en 2012 56.126 euros en derechos de reproducción y en la tienda facturaron 2.282.643 euros. La del Thyssen, por su parte, supero los cuatro millones en ventas. Estas cifras pueden darnos una idea de por qué no todos los museo se atreven a ofrecer al mundo, libremente y sin restricciones, imágenes de sus colecciones. En cualquier caso, el Getty Museum se ha convertido en un pionero a imitar. La pregunta es: ¿cuánto tardarán otros museos en seguirle?

Fuente de la noticia: elconfidencial.com